Qué lo distingue de un chatbot
Un chatbot suele concentrarse en mantener una conversación y entregar una respuesta. Un agente puede consultar una fuente, clasificar una solicitud, preparar un siguiente paso o activar una tarea dentro de un flujo diseñado.
La diferencia no está en llamarlo “inteligente”, sino en definir qué puede hacer, con qué información y quién revisa el resultado.
Dónde puede ayudar en una empresa
Puede servir para recibir solicitudes frecuentes, encontrar información operativa, dar seguimiento a pendientes o preparar una primera clasificación para el equipo.
Conviene empezar por una tarea acotada y repetible. Si las reglas cambian constantemente o la información no está disponible, primero hace falta ordenar el proceso.
Los límites son parte del diseño
Un agente no debe improvisar decisiones fuera de su alcance. Hay que indicar qué fuentes puede consultar, qué acciones puede ejecutar y en qué momento debe pedir intervención humana.
Para aterrizarlo, puedes comenzar con una auditoría de procesos con IA o conocer el servicio de diseño de agentes de IA.
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